La fascitis plantar es una inflamación de la fascia que recorre la planta del pie, una causa frecuente de dolor en el talón, especialmente al iniciar la marcha por la mañana o tras periodos de reposo. Es común en personas activas, corredores, trabajadores que pasan muchas horas de pie, y también en pacientes con sobrepeso o con alteraciones en la pisada.
En nuestra clínica abordamos la fascitis plantar desde un enfoque integral, identificando las causas biomecánicas, funcionales y estructurales que la provocan. Utilizamos un tratamiento personalizado que puede incluir estudios de la pisada, plantillas personalizadas, estiramientos específicos, láser terapéutico y pautas de ejercicio para prevenir recaídas.
El objetivo es aliviar el dolor, reducir la inflamación y devolver la funcionalidad al pie para que puedas volver a caminar sin molestias.
El síntoma más común es un dolor punzante en el talón o en la planta del pie, especialmente al dar los primeros pasos por la mañana o tras estar sentado un tiempo. El dolor puede disminuir con la actividad pero empeorar al final del día.
Se diagnostica mediante una exploración clínica podológica, evaluación de la pisada y análisis biomecánico. En algunos casos se puede complementar con pruebas de imagen si se sospechan otras patologías asociadas.
Depende de cada caso, pero con un tratamiento adecuado la mejoría suele notarse en pocas semanas. La recuperación completa puede tardar entre 1 y 3 meses, especialmente si no se siguen las pautas correctamente.
En muchos casos sí. Las plantillas personalizadas ayudan a descargar la zona inflamada, corregir la pisada y evitar recaídas. Se diseñan a medida tras el estudio biomecánico.
Sí, el láser terapéutico es una técnica avanzada que reduce la inflamación, mejora la circulación local y acelera la recuperación sin dolor ni efectos secundarios.
Depende del grado de inflamación. En fases agudas se recomienda reposo relativo. Más adelante, se pueden reintroducir actividades con calzado adecuado y ejercicios de estiramiento específicos.
En cuanto notes dolor persistente en el talón o la planta del pie, especialmente si empeora por las mañanas o tras reposar. Un diagnóstico temprano mejora el pronóstico.
Sí, si no se trata correctamente o se ignora el dolor, puede volverse una dolencia crónica difícil de tratar. Por eso es fundamental acudir a un profesional ante los primeros síntomas.