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Neuroma de morton

Neuroma de morton

Tratamiento del Neuroma de Morton

El Neuroma de Morton es una alteración nerviosa que se produce habitualmente entre el tercer y cuarto dedo del pie, generando dolor, sensación de quemazón o entumecimiento. A menudo, el paciente describe una sensación similar a “tener una piedra en el zapato”.

Este engrosamiento del tejido que rodea al nervio suele estar relacionado con el uso de calzado inadecuado, la práctica deportiva o alteraciones biomecánicas. En nuestra clínica evaluamos a fondo la pisada y la morfología del pie para determinar la causa exacta y aplicar el tratamiento más eficaz.

El abordaje puede incluir el uso de plantillas personalizadas para descargar la zona afectada, recomendaciones de calzado, técnicas fisioterapéuticas y, en casos más avanzados, infiltraciones o derivación quirúrgica.

Nuestro objetivo es eliminar el dolor, prevenir recaídas y ayudarte a retomar tus actividades sin molestias.

Beneficios del Tratamiento para el Neuroma de morton

Reducción del dolor y la sensación de quemazón en el antepié.
Mejora de la funcionalidad del pie.
Prevención de la progresión del neuroma.
Corrección biomecánica para evitar recaídas.
Tratamiento personalizado según el grado de afectación.
Alternativas conservadoras antes de optar por cirugía.

¿Notas un dolor punzante en el antepié o una sensación molesta al caminar?

Podemos ayudarte. Ponte en contacto con nuestro equipo y valora el mejor tratamiento para ti.

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    Especialidades relacionadas con el Neuroma de morton

    Analizamos tu forma de caminar o correr para prevenir lesiones y mejorar tu calidad de vida.
    Estudio de pisada y plantillas para prevenir lesiones y mejorar el rendimiento.

    Preguntas frecuentes sobre el Neuroma de morton

    El uso de calzado estrecho, el exceso de presión en la zona del antepié, alteraciones en la pisada o actividades de impacto pueden favorecer su aparición.

    En la mayoría de los casos se puede evitar la cirugía mediante tratamiento conservador, como plantillas, fisioterapia o infiltraciones.

    Con el tratamiento adecuado, muchas personas experimentan alivio en pocas semanas, aunque depende del grado de afectación.

    Dependerá de la evolución y la intensidad del dolor. En muchos casos se adapta el calzado o el tipo de ejercicio mientras se realiza el tratamiento.

    Zapatos anchos, con buena amortiguación y sin tacón elevado, que no compriman los dedos.

    Sí, especialmente si están diseñadas a medida para redistribuir las presiones y evitar la irritación del nervio.

    Si no se corrigen las causas biomecánicas o se vuelve a usar calzado inadecuado, puede reaparecer. Por eso es importante seguir las recomendaciones profesionales.

    No, los tratamientos conservadores son indoloros. Si se precisa una infiltración, puede haber una molestia leve y puntual.

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