La cirugía de la uña es un procedimiento mínimamente invasivo y altamente eficaz, indicado principalmente en casos de uña encarnada de repetición, infecciones persistentes o deformidades que no responden al tratamiento conservador.
En nuestra clínica podológica en Jaén, realizamos esta intervención bajo anestesia local, de forma ambulatoria y completamente indolora. El objetivo es eliminar la parte de la uña que causa el problema (matricectomía parcial) o, en algunos casos, retirar la uña completa si es necesario (matricectomía total).
Gracias a técnicas modernas y a un protocolo estéril riguroso, el procedimiento es rápido, seguro y con una recuperación controlada. En la mayoría de los casos, el paciente puede volver a su actividad diaria en poco tiempo, con las indicaciones adecuadas.
Si sufres de uña encarnada, molestias al caminar, infecciones recurrentes o inflamación en la zona lateral de la uña, la cirugía puede ofrecerte una solución definitiva y mejorar notablemente tu calidad de vida.
Confía en nuestro equipo de podólogos especialistas en cirugía ungueal en Jaén, con amplia experiencia y atención personalizada en cada caso.
Cuando la uña encarnada se repite con frecuencia, no responde a tratamientos conservadores, o hay infección, dolor crónico o deformidades que afectan a la vida diaria.
No. Se realiza bajo anestesia local, por lo que el procedimiento es completamente indoloro. Tras la intervención, pueden aparecer leves molestias controlables con analgésicos suaves.
Solo en casos muy específicos. Lo habitual es realizar una matricectomía parcial, eliminando solo el borde que causa el problema, conservando el resto de la uña.
El procedimiento quirúrgico suele durar entre 20 y 30 minutos. Es ambulatorio: no requiere ingreso y puedes volver a casa tras la intervención.
El tiempo de recuperación varía según cada paciente, pero suele oscilar entre 2 y 3 semanas. Durante ese periodo se realizan curas y seguimiento en consulta.
Sí, aunque es recomendable mantener reposo las primeras 24-48 horas. Después podrás caminar con calzado cómodo y siguiendo las indicaciones del podólogo.
En la mayoría de los casos, la cirugía ofrece una solución definitiva, especialmente si se siguen las recomendaciones postoperatorias y se cuida la forma del calzado.
No suele ser necesario nada especial. Basta con acudir con calzado cómodo y seguir las indicaciones que el podólogo te facilite en la consulta previa.