Las verrugas plantares, comúnmente conocidas como papilomas, son lesiones provocadas por el virus del papiloma humano (VPH) que afectan la planta del pie. Suelen aparecer como pequeños bultos duros, a veces con puntos negros, y pueden ser dolorosos al caminar. Es importante tratarlas a tiempo para evitar su crecimiento o contagio a otras zonas o personas.
En nuestra clínica contamos con tratamientos eficaces y seguros adaptados a cada paciente, desde métodos químicos hasta técnicas avanzadas como la aplicación de láser o crioterapia. Realizamos un diagnóstico preciso para diferenciar el papiloma de otras afecciones similares (como los helomas) y elegimos el tratamiento más adecuado según el tipo de lesión, la edad y el estado de salud del paciente.
El papiloma es causado por un virus y suele doler al pellizcar. Un callo es una hiperqueratosis por roce y presión.
Principalmente por contacto directo en zonas húmedas como piscinas, duchas o vestuarios, especialmente si hay microheridas en la piel.
Depende del tamaño, profundidad y tipo de tratamiento, pero suele requerir varias sesiones.
Algunos tratamientos pueden causar molestias leves, pero se aplican con anestesia local si es necesario.
Evitar el roce en la zona, mantenerla limpia y seca, y seguir las recomendaciones del podólogo.
Existe riesgo de recidiva si el sistema inmune no elimina completamente el virus, por eso es clave el seguimiento.
Sí, adaptamos el tratamiento al nivel de tolerancia y edad del paciente infantil.
Puede extenderse, provocar dolor al caminar y contagiar a otras personas o zonas del pie.