Las plantillas personalizadas y las alzas son un recurso terapéutico esencial en podología. Se elaboran tras un estudio biomecánico detallado que analiza tu forma de caminar, la estructura del pie y las necesidades específicas de tu cuerpo. Estas plantillas se adaptan a la anatomía y dinámica de cada paciente, permitiendo redistribuir cargas, corregir desequilibrios y prevenir sobrecargas articulares y musculares.
Son especialmente útiles para tratar afecciones como fascitis plantar, metatarsalgias, espolón calcáneo, pie plano o cavo, y patologías de rodilla, cadera o columna derivadas de una mala pisada. Además, las alzas pueden compensar dismetrías o ayudar en procesos de rehabilitación.
En nuestra clínica elaboramos las plantillas con materiales técnicos y resistentes, adaptados al tipo de calzado y al uso (deportivo, laboral, infantil, geriátrico…). Revisamos y ajustamos su evolución para asegurar la máxima efectividad.
Si presentas dolor frecuente al caminar, molestias articulares o problemas posturales, un estudio biomecánico puede determinar si necesitas plantillas.
Sí. En casos de pies planos, marcha en rotación o problemas de desarrollo, las plantillas ayudan a guiar el crecimiento y corregir desequilibrios.
Depende del uso, pero suelen tener una duración de entre 1 y 2 años. Se recomienda revisión periódica para ajustes.
Se diseñan adaptadas al tipo de calzado habitual del paciente. Es posible que se recomiende un tipo de zapato más adecuado si es necesario.
Sí, mejoran el apoyo, la distribución del impacto y previenen lesiones relacionadas con el deporte.
Las personalizadas están hechas a medida tras un análisis específico, mientras que las genéricas no consideran tus particularidades.
Sí, el pie puede cambiar con el uso o por evolución de la patología. Por eso recomendamos revisiones periódicas.
Generalmente sí, pero puede requerirse un breve periodo de adaptación para que el cuerpo asimile los cambios posturales.