La quiropodia es el tratamiento podológico básico que se encarga de eliminar las alteraciones más frecuentes en la piel y las uñas de los pies. Es una parte fundamental del cuidado podológico, tanto para aliviar molestias como para prevenir problemas futuros.
En nuestra clínica, especialistas en podología en Jaén, realizamos sesiones de quiropodia completas y seguras: corte y fresado de uñas, eliminación de durezas, callosidades y helomas (callos), así como una evaluación del estado general del pie. Todo ello con instrumental esterilizado y siguiendo los más altos estándares de higiene y profesionalidad.
Este tratamiento está especialmente recomendado si sientes dolor al caminar, tienes uñas encarnadas, piel engrosada o simplemente buscas mantener tus pies en buen estado.
Además de aliviar, la quiropodia previene. Gracias a una revisión regular, podemos detectar a tiempo posibles infecciones, hongos, papilomas o alteraciones estructurales que podrían derivar en complicaciones mayores si no se tratan adecuadamente.
Confía en un equipo de podólogos expertos en Jaén que cuida de tus pies con rigor, cercanía y experiencia.
Es un tratamiento podológico básico que consiste en el cuidado integral de la piel y las uñas del pie, eliminando durezas, callos, uñas encarnadas y otras molestias comunes.
Depende de cada persona, pero en general se recomienda una revisión cada 4 a 6 semanas para mantener una buena salud podal.
No. Es un tratamiento indoloro. De hecho, suele aliviar molestias y proporcionar una sensación de descanso inmediato en los pies.
Sí. Está indicada para personas de todas las edades, especialmente aquellas con problemas en las uñas, durezas o patologías como diabetes.
La quiropodia la realiza un podólogo titulado en un entorno clínico, con instrumental esterilizado, y se centra en la salud del pie, no solo en la estética.
Se pueden identificar alteraciones como hongos, papilomas, uñas deformadas, grietas, hiperqueratosis o signos de sobrecarga al caminar.
Sí, se recomienda pedir cita para garantizar una atención personalizada y sin esperas.
Mantener la hidratación del pie, usar calzado adecuado y seguir las recomendaciones del podólogo para prolongar los efectos del tratamiento.